![]() |
| La Carrera de la Virgen |
![]() |
| niñas de uniforme |
Luego llegaron los novios y el amor... también el desamor con sus lágrimas a cuestas; con penas no merecidas y ratos apenas gozados. Y las ausencias... y las presencias no requeridas. Siempre estábamos ahí, tú para mí... y yo para ti. ¿Te acuerdas cuánto fumábamos?... Cuándo los ratos se hacían largos paseábamos las calles husmeando en las tiendas dónde no podíamos comprar, pero si mirar y hasta probar. Y luego, en el "Burda" buscábamos, ansiosas, algo parecido. Al final de la tarde nos soñábamos con las mejores galas.
El tiempo ocurría en nosotras y en nuestra amistad se hacía fuerte y vigoroso. Sin pensarlo dos veces, la vida se llevó, iracunda, el tiempo de alguien a quien tú muy bien querías... sin derecho, sin fundamento. Valiente, como siempre, superaste el quebranto y renaciste con el esfuerzo que la juventud te daba. Yo lo vi, estaba a tu lado.
Después vinieron las bodas... Te casaste fuera... No estuve en tu boda.
Vinieron las hijas... los trabajos, los deberes, el poco tiempo y a veces, también, la dejadez y el olvido...
Pasaron los años y la vida que entonces fue.
Llegaron los nuevos años y te reencontré, pues yo sé, que nunca te había perdido.
Y ya estás de nuevo en mi historia, en mis pensamientos, en mis tiempos, en mis cuentos y en mis cuentas... superando lo increíble, luchando por lo que es tuyo, siendo la más valiente y también la más animosa.
Esta tarde, amiga, te dedico esta nueva entrada en mi blog. Es para ti solita... y si me lo permites, para todos los que creen en la amistad.
Gracias Gloria
Nos vemos y nos leemos pronto


