Y un mediodía de abril una cerveza nos une, nos convoca. Unas papas a lo pobre, unas morcillas calientes nos mezclan, nos juntan a todos. Y reímos y contamos, y nos vemos, nos abrazamos... nos miramos con asombro de no habernos visto en ratos; y vibramos con lo tuyo y lo mío te hace gracia, y aquel me cuenta una historia de sus noches bienvividas; y ella evoca lo bien que se lo han contado, lo mío, lo de los meses pasados. Y convocamos recuerdos, y contamos las leyendas de otros tiempos compartidos, pero sin penas ni glorias, solo con risas y ganas. Y nos damos el calor de la amistad, prendido en cada sonrisa, en cada gesto que hacemos... pues ¿sabes?, nosotros, sin querer, hace ya que nos queremos.
Y al final, brindamos con vino y con cava rico cantamos y bailamos y nos vamos despidiendo con besos y abrazos grandes. Y también nos prometemos que no pasaran muchos ratos, ni días ni meses largos sin vernos y sin contarnos...
Hasta la próxima amigos; hasta siempre, hasta que hadas y duendes convoquen las sonrisas y el cariño que todos nos profesamos...
Nos vemos y nos leemos pronto
Para todos ellos y ellas... mis amigos, mis amigas




