Me dediqué a perderte, a no verte... a dejar que te fueras poco a poco. A ignorar tu sonrisa cuando me la ofrecías, a dormir a tu lado sin soñar, a no tocar tus manos ni tu cara... A no pensar que tu sufrías, que estabas, pero yo no...
Me dediqué a perderte, a no verte... a no oír tus "buenos días", ni tus "te quiero". A dejar que mi corazón navegara por lodos y ciénagas oscuras, olvidando que la luz en mi cama dormía... A abandonar tus risas y tus aires...
Ni cuenta me daba de que no mirabas cómo tú mirabas. Y que no hablabas ni contabas tus mundos y los míos... que dormías sin soñar, que morías...
Dediqué mis vidas a desoír tu alma, a prescindir de tus espacios, de tus cuentos...
Y ya no pude detenerte pues mirabas diferente.
Mirabas... Diferente.
Asolada mi alma, te pido los besos que ignoré, las sonrisas que no devolví, las caricias que olvidé, los sueños que no usé y no gasté... tus cuentos y tu aliento...
Me dediqué a perderte, a no verte...

Nos vemos y nos leemos pronto
Oles, espero que esta historia no sea tuya. En todo caso, espero que el amor que hay sea suficiente para reavivar la llama. Un beso
ResponderEliminarUna canción me llevó a hacer esta reflexión... Muchas veces descuidamos lo que mas queremos.
EliminarNo es mi historia, (la mía es muy hermosa). Sin embargo es una historia que se repite muy amenudo, y a veces en nuestro entorno.
Gracias Princesa por tus desvelos. Un beso grande del Sur
Tristemente estas historias ocurren con demasiada frecuencia, y acaba siendo una muerte en vida, un abandono mutuo que rompe el alma en mil pedazos, y una vez rota ya no se vuelve a recomponer.
ResponderEliminarPoética y romántica como siempre, no defraudas. Bello texto que voy a releer con sosiego, a ver si aprendo :)
Besos, muchos.
Gracias LuisaBonica por tus palabras, pero tu no tienes nada que aprender, y menos aún de mi. Me encanta que te haya gustado el texto, y si, es casi cotidiano lo que en el se cuenta.
EliminarBesos desde cerquita
Bello, pero muy triste. A lo mejor esa tristeza le otorga la belleza.
ResponderEliminarA veces se hace tarde para reaccionar. A veces se consigue. A veces merece la pena.
Saludos!
Siempre merece la pena luchar por el amor que has dejado morir, pues en esa lucha va tu felicidad... Aunque algunas veces es tarde, muy tarde.
EliminarEs un texto triste, lo sé. Solo quería reflexionar sobre una realidad que convive con nosotros.
Saludos desde el Sur
Yo también deseo que este post, bello y triste a partes iguales, sea un ejercicio literario, oles bonica. Una dolorosa realidad que discurre por un leve plano inclinado y parece que no se pueda detener. Cuando lo hace, a veces no hay vuelta atrás. ¿O sí? Depende de la voluntad de dos.
ResponderEliminarMe ha recordado aquella canción, "me olvidé de vivir..."
Un beso enorme, querida Oles.
Gracias por tus deseos SunsiPreciosa. Si, solo es eso, un ejercicio literario. Una canción hizo mella en mi alma y me llevó a escribir este texto triste. Siento la preocupación desencadenada; no era mi intención.
EliminarUn beso grande desde el Sur
Yo me imaginaba que la historia no era personal, sino mas bien, un "ejercicio literario".
ResponderEliminarComo siempre, es un placer leer tus cosas, aunque sean historias tristes.
Un beso, amiga Oles.
Efectivamente, no se trata de una historia personal. Es un cuento triste con su historia triste detrás.
EliminarGracias Rojo por tus palabras. Como siempre, un placer recibirte en esta tu casa.
Un Beso desde cerquita
Será entonces que la mejor compañía de la belleza es la tristeza?
ResponderEliminarSolo quien siente y escribe como tú sabe la respuesta ...
Un beso.
Yo si veo belleza en la tristeza, aunque solo sea al expresarla, la tristeza tiene un trasfondo dulce y bello.
EliminarGranT, como siempre, muchas gracias por tus elogios.
Besos desde el Sur
Es facilísimo perder lo que tanto ha costado construir, solo es cuestión de indiferencia, ni siquiera hace falta actuar, basta con omitir…qué bonito lo has contado Oles. Un beso y aplausos a tus palabras
ResponderEliminarY tan fácil, Marta... si la indiferencia campa por sus anchas en una relación, sea cual sea su índole, fenece.
EliminarGracias por tus palabras, un placer recibirte en mi casa.
Besos desde el Sur
genial
ResponderEliminarGracias
EliminarSuele pasar y por desgracia a las personas que nos ha sucedido, no nos escriben un post tan bonito, de alguna manera "arrepintiéndose" por su manera de actuar, o de no hacerlo según el caso. Enhorabuena por el blog.
ResponderEliminarSiento que hayas pasado por esos momentos tan difíciles. Es frustrante y desilucionador... Bienvenida a esta tu casa. Por aqui siempre te estaremos esperando.
EliminarUn beso del Sur, MV
...Este texto me llegó al alma; aunque más para terminar de sanarla sobre la base de "el deber cumplido"... Estoy pasando por un proceso de separación de mi pareja por casi 20 años (hijos de por medio); fue muy difícil los primeros meses, sobre todo porque siempre fui yo la que "esperaba pacientemente" a que no se me ignorara, a que no se me dejara por un lado, a que la otra parte reaccionara... Pero -como todo en la vida- se llegó a un fin: me cansé de esperar... más bien, llegué a un punto de hartazgo y me separé. Sé, por mi hija, que la canción del mismo título "Me dediqué a perderte" es el himno de batalla de su padre... pero cuando el fin llegó y el hartazgo reinó, simplemente ya no hay vuelta atrás... Habiendo sido tan paciente, ni yo misma me lo creo... Simplemente 'sucedió'. Traten de conservar a sus seres queridos sin tener que llegar al último aliento, ya cuando el amor se ha muerto. Consejo sano.
ResponderEliminarOles, paso por aquí para desearte una Feliz Pascua.
ResponderEliminarTambién para animarte a que sigas escribiendo, lo haces muy bien y no sé si tienes derecho :) a privarnos de tu poesía.
Besos, muchos